SIN FLORES

¡Me merezco un ramo de flores! Gritaba Alejandra con lágrimas en los ojos a su mejor amiga¡ Eso es lo que me merezco!, decía entre sollozos entrecortados mientras intentaba explicar lo que le había pasado en su última cita con Daniel.

Lucía no sabía que había sucedido. Su amiga no había conseguido hacer un relato coherente todavía de su última noche con ese Daniel que, por otra parte, a ella siempre le había parecido un personaje de cuidado, al que tratar con cierta distancia y respeto. No apto para cualquier mortal.

Si bien el primer contacto entre Lucía y Alejandra había sido telefónico, aquella misma tarde, después de comer, tomarían un café en el lugar de siempre para ya, con una dosis menor de excitación y preocupación, poder hablar tranquilamente de lo sucedido. Era necesario tomarse algo de tiempo para serenarse y poder hacer un relato lo más objetivo posible. Lo que parecía estar claro era que las noche anterior era la última que Alejandra y Daniel se vieron. Aquello, o bien suponía un punto de inflexión en este galimatías de relación, o bien era una ruptura definitiva, pensó Lucía, pero no quiso aventurar epitafio para Daniel, sin haber hablado antes con su amiga.

La relación de amistad entre ambas, venía de muy atrás, casi desde niñas. Y tan casí. El destino quiso que una mudanza de los padres de Lucía al barrio donde Alejandra vivía desde que nació, les uniera en una amistad que teniendo como punto de partida su primera comunión, estaba siendo muy duradera. Ambás habían superado ya la veintena y la amistad estaba en uno de sus mejores momentos.

La comida pasó, también la sobremesa familiar, que aunque breve, tuvo lugar, y por fin llegó la hora del café.

Ambás se desplazaron hacía el café dónde tantas veces habían compartido confidencias y sentadas en la mesa más apartada, Lucía inquisitiva y Alejandra triste, comenzaron a hablar.

Después de ponerse en antecedentes, entraron al meollo de la situación.

Y el meollo de la situación no era otro que el comportamiento que Daniel había tenido con Alejandra. Para ella, lo peor. Para Lucía había que matizar. Tal vez las expectativas de Alejandra para con Daniel, le habían hecho defraudarse y lamentarse por todo lo que en su día,y hasta ese mismo momento, le había dado a Daniel, y no había puesto en valor. Y ella lo había hecho, sin medir, ni esperar nada a cambio.


Para tí

Pero Alejandra, a pesar de ser coherente en su exposición, en estos momentos de ofuscación, no veía más allá.

Ella quería, anhelaba, ansiaba, un reconocimiento a su buen hacer por parte de Daniel, más después de una noche de intimidad intensa y cómplice. Pero no sólo era eso. Su comportamiento para con él. Los mil y un detalles que se ponían de manifiesto en cada momento de su relación, parecían obligaciones para con él. Bien autoimpuestas o bien exigidas por él. Ella necesitaba sentirse respetada y valorada. Apreciada y amada. De él no lo estaba consiguiendo. Y aquello la defraudaba y le hacía sentir fatal.

Así lo veía Lucía después de todo lo que Alejandra le contó. Y como buena amiga que escucha y aconseja, le recomendó que se distanciase de él, pues con esa actitud ya consolidada por su parte, no iba a conseguir más que sufrir.

Las flores no llegaron. Ni ese día, ni el siguiente ni el de más allá. Ni lo harían jamás con un hombre como él y una relación como aquella.

A medida que pasaban los días, Alejandra iba superando poco a poco la situación. De unos primeros momentos de sufrimiento intenso y darse cuenta de lo tonta que había sido invirtiendo tiempo y esfuerzo en una persona que no merecía ni valoraba sus desvelos, fue pasando a una situación de aceptar lo que le había sucedido. Y a continuación, afrontar lo venidero.

Fueron semanas complicadas, pero al fin y a la postre enriquecedoras porque le habían hecho madurar como mujer y como persona. No sólo en su relación con los hombres, sino en la relación que mantenía consigo misma, aprendiendo a conocerse y comprenderse, para aceptarse.

Su relación con Lucía también había evolucionado y madurado. Ella siempre había estado allí, para escucharla, para apoyarla, para acompañarla. Sentía algo muy especial por ella. No sabía como agradecérselo. Pensó para ello en hacerle un regalo, ahora que ya caminaba de nuevo por sus medios. Y lo haría. Más adelante, cuando identificase exactamente el regalo adecuado para expresar todo el sentimiento que quería contener en él.

Ágata Piernas

17/3/2019




EMPEZAR DESPUÉS DE LOS CINCUENTA.-

Un revés del destino, una enfermedad, cambio de circunstancias personales o familiares o la propia decisión de cambiar de vida, hacen que muchas mujeres que conozco, entre las que me incluyo, se hayan visto abocadas por su capacidad, su ilusión, sus ganas o su peculiar necesidad personal, a iniciar una nueva andadura profesional, después de los cincuenta.

Y ¿qué es lo que sucede cuando hay que empezar de nuevo?

En un primer momento, casi no te lo puedes creer. Por varias razones. Porque parecía que tu antigüa trayectoria profesional era inamovible. Porque te parece que no vas a saber hacer ninguna otra cosa. Porque te parece tarde, vitalmente hablando, para iniciar cualquier otra profesión. Porque te ves mayor. Porque las ilusiones y el creer en una misma disminuyen con la edad, al menos eso nos dicen algunas personas. Hay más razones y cada una de nosotras tendrá las suyas íntimas y personales. Pero los tiros van por esos derroteros.

Hay que pasar duelos y páginas, hay que prepararse de nuevo, pero sobre todo, hay que tirar de lo que ya tenemos, nuestros valores, capacidades y tanta experiencia acumulada, para hacernos finalmente creer que somos capaces de afrontar cualquier reto que la vida nos ponga en el camino.

Unas veces será elegido, quizás obedeciendo a una antigüa ilusión que nunca se murió del todo. Otras veces, quizás desarrollando un hobbie en plan más profesional. Algunas veces el reto será impuesto por las circunstancias personales o familiares. Pero lo afrontamos, nos venga por dónde nos venga.

Si te preparas, fijas objetivos, conservas la ilusión y cuentas con algún que otro sólido apoyo, tienes los ingredientes necesarios.

Empezar a andar esta vez, va a resultar más sencillo. No digo que lo harás mecánicamente. O al trote. Lo harás con paso firme, sereno tal como corresponde a tu modo de ver la vida en la actualidad. Y no te lo plantearás como una carrera de fondo, con ascensos o más dinero. Simplemente lo harás porque te gusta, te llena, te ilusiona y te hace sentir ese peazo de mujer que siempre has sido y que el destino y las circunstancias, casi te arrebatan.

Ágata Piernas

13/3/2019

Visita urbana por Madrid.

Un plan diferente para un sábado, por huir de rutinas, de planes establecidos y de convencionalismos, o por si te ha fallado un plan y no te apetece quedarte en casa enfrascada en rutinas domésticas aburridisimas.

Proliferan en internet los grupos que organizan quedadas para múltiples actividades a los que nos incorporamos gente variopinta, pero normal.

El plan que en esta ocasión captó mi atención, fue una visita urbana por Madrid, a una zona, que si bien conocida, no había reparado en sus peculiaridades, ni prácticamente en su existencia. Se trata de parque de Berlín-Iglesia de los Mexicanos o Guadalupanos y la Colonia de viviendas de Primo de Rivera. Todo en un pañuelo. Resultó agradable de ver, conocer y compartir. El tiempo acompaño en esta mañana de sábado.

Éramos unas diez personas más nuestra guía, quién en un lenguaje asequible y cercano, sin abundar en aburridos datos, pero aportándo los interesantes, nos dío cumplida cuenta de la historia y contenido de los lugares que visitamos.

El Parque de Berlín, recibe ese nombre a pesar de estar situado en el una céntrica zona residencial de Madrid, por que la ciudad quiso agasajar, en una visita protocolaria en viaje oficial, al Canciller alemán en aquellos tiempos de los años 60-70, un 9 de Noviembre. Esta fecha, seguirá siendo icónica para el parque pues en sucesivas festividades del 9 de Noviembre, se fueron añadiendo elementos al parque, que hoy lo configuran como una zona de paseo y esparcimiento, con marcado carácter alemán. Pensamos ahora en el busto a Beethoven, con piano y todo que le sirve de base, incluso algunas notras de la Novena Sinfonía talladas en el granito, que a modo de partitura encabeza el teclado del piano. O por que no, y no menos importante, en los tres bloques de auténtico muro de Berlín, que con grafitis y todo, adornan la fuente principal del parque. Parque acogedor y ayer soleado, donde los niños y sus papas podían acudir a una representación de marionetas en un guiñol callejero, tomarse el aperitivo en las terrazas que abundaban, o simplemente pasear al perro, por sus múltiples calles y jardines. Y aunque no es primavera, la flora del parque hacia acto de presencia por doquier. Recomendamos la vista, al lado del Metro Concha Espina.

A la salida del Parque de Berlín, se encuentra la Iglesia de Los Mexicanos, una ambiciosa obra de hormigón, y vidrieras cuya combinación, no dejó de sorprendernos. Iglesia en la que el altar se sitúa en en El Centro del templo, para, alrededor situar a los feligreses, existiendo una pequeña capilla al fondo, dedicada a la Virgen de Guadalupe, motivo por el cual esta iglesia se denomina también Guadalupana. El templo es tan grande, que los oficios se realizan en la pequeña capilla que hay en la planta inferior, quedando la superior como mera zona de culto.

Personalmente, jamás se me habría ocurrido, construir una iglesia con hormigón, precisamente por sus peculiares características, y ausencia de estética del material de construcción, pero reconozco que los autores de la obra han sabido aprovechar sus caractrerísticas para conseguir un conjunto, pintoresco y llamativo, donde a plena luz de mediodía, y debido a la proyección sobre las vidrieras de La Luz a esa hora,se respira en el interior un ambiente de recogimiento, alegría y goce por vivir.

Y por último, la colonia de Primo de Rivera, con el Colegio de Santa Marca detrás, compuesto por casitas unifamiliares, contruídas en otra época como casas baratas en el extrarradio de Madrid, que hoy constituyen codiciados objetos de deseo, por la tranquilidad de la zona, las posibilidades rehabilitadoras de las edificaciones y la perfecta y céntrica ubicación. Por cierto, vimos algunas en venta.

Como broche final, aperitivo en una terraza soleada al lado De la Iglesia, donde intercambiando opiniones, cada uno sacaba , en silencio o en viva voz, conclusiones sobre si repetiría para otra ocasión, o no.

Ágata Piernas

10/3/2019

ESTAMPADOS PRIMAVERALES 2019


Print animal, ya un clásico, que continúa esta primavera 2019.¡ Siempre súper favorecedor! BURBERRY

Traje en blanco y negro con estampado de lunares, también tendencia. Propuesta de DOLCE&GABANA. ¡Rompedor y súper original!

Print floral en colores vivos, en vestido corto con mangas abullonadas. ¡Primaveral total! Explosión de color y formas. Propuesta de DOLCE&GABANA



Estas son, algunas de las tendencias en estampados que nos trae esta primavera- verano. Podríamos decir de ellas, que son las propuestas más clásicas, ya que estos «prints» no representan novedad respecto a temporadas anteriores, simplemente se reinventan, para volver a favorecer, con nuevas formas y estilos.

No es obligatorio vestir estos estampados, si no te gusta ir de tendencia no tienes por que hacerlo, pero que sepas que junto con otros, de menos impacto como vaca, estrellas, serpiente, geométrico, es lo que te vas a encontrar en todas las tiendas esta temporada.

¡A mí si me apetece y tengo decidido el mío! ¿Con cuál te quedarías tu?

Ágata Piernas

6/3/2019


De regalos y otras zarandajas.-

De como la celebración del Día de los Enamorados se ha convertido en un mero evento de marketing, publicidad y gasto obligado, dan cumplida prueba los anuncios televisivos con los que nos llevan agrediendo ya varios días, y además con intensidad. No sólo eso, sino también los propios escaparates de las tiendas, de los centros comerciales, los anuncios de los autobuses, todo nos recuerda que hoy es el día de celebración del Amor de Pareja por antonomasia.

Para mi gusto, todo un exceso. Tanto el marketing y publicidad, como lo que se gasta en este dia para probar que realmente quieres a esa persona.

Si bien es cierto que en los clichés de gente de mi edad, y tal vez alguna generación posterior, es como una fecha de obligada celebración, creo, quizás, saltándome la norma, que me he descolgado de esa tradición, aunque mentiría si dijera que no le tengo apego.

No deja de tener cierto matiz de crueldad, este bombardeo, para las personas que están solas y desean no estarlo. Incluso he observado que se organizan para celebrar esta fecha con otras personas que al igual que ellos, están solas sin desearlo, para divertirse con cenas y bailes, pero sin regalo.

Me parece una fecha triste y depresiva, para algunos. Poco natural y algo forzada para otros que preferirían vivir su amor de manera más fluida y relajada, y adecuada solo para aquellas parejas que tienen tan organizada y encorsetada su vida que, no bastándoles el resto de los días del año, prefieren ceñirse a este 14 de Febrero, para formalizar compromisos, o hacer planes de futuro juntos más fundados, o simplemente celebrar que están juntos e ilusionados un año más.

De los regalos que a lo largo de los años, no me refiero sólo a los propios, cuando los ha habido, sino a los ajenos que me han encantado, puedo reseñar un disco con la banda sonora de la película LOVE STORY,en el año de estreno del film.

De los propios no hablo. Me da vergúenza, quizás, porque no me parecieron adecuados por su simbolismo para aquel momento, pero que igualmente se agradecen.

¿Y qué decir de las flores? Rosas rojas…como representación y expresión del amor y la pasión, con unos tallos kilométricos y carentes casi de espinas. Personalmente no es de mi agrado que me regalen flores, no me va. También las he tenido. Pero las rosas rojas, definitivamente no. Es el regalo fácil, un recurso accesible del que quiere tener un detalle, sin estrujarse demasiado las meninges.

Yo opino que en esta fecha, para los que tengan que regalar, lo bonito esta en pensar un poco en el otro, y en pensar que le puede gustar o sorprender, y sin excederse en el presupuesto, tener el detalle conmemorativo del San Valentín 2019, que siempre es un logro celebrar el amor en los tiempos que corren.

Buen Día para todos, lo celebréis o no.

Agata Piernas

14/2/19

Boda en Nueva York

De por qué nos gusta escribir, no hay duda a estas alturas. De por qué nos gusta New York, no lo sabiámos hasta estas Navidades. Quizás por ser un anhelo insatisfecho, un viaje que se nos había escapado en varias ocasiones, la ciudad por antonomasia, cosmopolita e insomne, quién sabe.

El hecho de nuestra naturaleza urbanita, lo tenemos asumido. Qué en algún momento de nuestra vida teníamos que visitar esa ciudad en consecuencia,estaba claro. Y esa circunstancia ha acontecido en la Navidad de 2018.

Si hubiera que haber dado una excusa para evitar las tradicionales navidades familiares, no podía haber sido mejor que un viaje a esta ciudad terriblemente anhelada, para acudir a la boda de un buen amigo. No hizo falta la excusa. La boda iba a tener lugar si o si,y el grado de compromiso y el protocolo, nos hacía acudir obligatoriamente. Benditas obligaciones las que nos hacen viajar últimamente.

Que vimos la ciudad y algunas de las cosas que contenía y que le son características con mirada de niña, fue lo que aconteció.

La ilusión reprimida durante años, en vez de provocar voracidad para ver todo lo posible en el tiempo que durase la estancia y amortizar así el viaje, que también, lo que suscitó fue ver lo accesible con mirada curiosa y al mismo tiempo incrédula, por temor a constatar que aquello que veíamos era sólo un producto de nuestra imaginación, que nada tenía que ver con la realidad, como en un cuento.

Pero de cuento nada. La suela de nuestras botas da cumplida fe de las avenidas y calles recorridas, y nuestra retina recuerda a la perfección cada sorprendente detalle que consiguió captar nuestra atención: desde una ardilla o una dedicatoria en un banco en Central Park, al mobiliario urbano de la zona cero, que con su colorido intenso y vibrante, ha venido a llenar de good vibes una zona maldita, por el vacío y horror que representa, pero regenerada.

Lo demás, nada diferente a lo ya visto en múltiples películas que adoptan la ciudad o sus emblemas como escenario. No obstante, impresiona poder respirarlo y tocarlo. Mezclarse entre la gente, o multitud, y empaparse de todo lo que se podía escuchar acerca de cada barrio o edificio, todo ello tan diferente a lo que nos tiene acostumbrados la vieja Europa.

Fue una primera toma de contacto. Lo que ocurra en un futuro está por determinar. Pero que tenemos ganas de volver, desde ya, es una evidencia constatable. Esa ciudad tiene mucho que ofrecer y estamos dispuestas a recibirlo.

Ágata Piernas

15/1/19

FESTIVAL DE LA LAVANDA. BRIHUEGA (GUADALAJARA)2018.-

Si a nuestra edad, a alguno de nosotros nos quedaran sensaciones nuevas por experimentar (al menos si, en mi caso), el Festival de la Lavanda de Brihuega, es muy recomendable.

Relativamente nuevo, creo no equivocarme al mencionar que tiene unos diez años de antigüedad, supone un mestizaje de lujo perceptible por los cinco sentidos.

A modo de reflexión diré, que la mente que urdió este entramado perfecto y exclusivo, se puede sentir satisfecha de sus resultados, como muestra este pequeño reportaje de reconocimiento a su labor, de compartir con el público que tenga a bien asistir, y de marketing y promoción de esta comarca, curiosa, de la Castilla profunda.

Por lo que sé, no hace muchos años, alguien, a modo similar a la de los antigüos descubridores de América, trajo semillas de lavanda  procedentes de Provenza, y decidió plantarlas, en una tierra propicia, que por su composición y características era fértil para conseguir las mejores plantas de lavanda, de las que, hoy en día ya de modo industrializado, se obtienen las mejores esencias que las narices más perspicaces se rifan. Y no sólo eso, sino que esa misma esencia, da pie también, a un conglomerado de pequeñas industrias que utilizan la flor y la esencia para múltiples fines.

Dicho esto, expongamos la parte sensorial del Festival, según nuestra propia percepción.

Dejando debidamente satisfecha nuestra no pequeña capacidad de percibir, y nuestra curiosidad por conocer, diremos que creemos que cada detalle, tuvo su razón de ser.

Desde la convocatoria a los asistentes al atardecer, para que la llegada fuese escalonada, la capacidad de acoger a la pequeña marea humana que se congregaba, la disposición de las sillas, de forma especial y peculiar, su aspecto externo, la división entre los que más pagan y el pueblo llano, el simpático, peculiar y casi ibicenco protocolo que se establece y que convierte el público en un mosaico, formas y sombreros de color blanco  en comunión con el verde y morado de las plantas, hacen que el escenario, tanto para los artistas, como para el público, obnubile la vista.

De background, o lo que el público ve, campos de lavanda que se tornan grises al atardecer y los artistas, hormiguitas blancas con Pamela y sombreros de paja amarilla ellas o sombreros tipo Panama para ellos.

Y lo que viene después, no dejar de ser menos impactante para los sentidos. Si el previo a los conciertos, tomado posiciones, cada uno en su sitio dejaba en el horizonte descender el sol sobre los campos de lavanda cambiando su tonalidad, y acariciando los cuerpos con el suave calor del atardecer del mes de Julio, el hecho de que los artistas apareciesen, casi justo en el momento de la puesta de sol y la música empezase a sonar en ese momento, hicieron que el evento del primer día mereciese la expectación que había provocado. Ello produjo no sólo conseguir la atención completa de todos los asistentes, sino que nos impregnásemos del mensaje multicolor, auditivo y olfativo del teatro al aire libre en el que nos encontrábamos.

Pitingo, en primer lugar, y al que llevábamos  la semana previa escuchando porque no conocíamos muy bien su trabajo, fue introducido por su coro de voces gospel, para que canción tras canción y anécdota tras anécdota sobre su vida, personal y profesional, hiciese que el público, amén de tararear sus canciones más conocidas, se entregase a su arte mestizo muy al gusto de las más altas instancias internacionales ( según ha llegado a nuestros oídos, el mismísimo matrimonio Obama, desean escucharle en cada visita a España habiendo incluso tocado en privado para ellos, allá en La Casa Blanca) y por supuesto de las nuestras, más a rás de tierra y multitudinarias.

También el artista y su troupe, cumplieron el protocolo en cuanto a vestimenta se refiere, dedicando piropos y comentarios jocosos sobre el aspecto limpísimo del público que le escuchábamos con todos nuestros sentidos en estado de atención máxima y goce supremo. Aquel a Puro Dolor, nos partió el alma y nos trasladó a escenarios imaginados de otros tiempos, lugares y vivencias.

Tras la cena coctel, preparada por el Chef Dani Garcia, estrella Michelin donde los haya, y servida por un ejercicio de uniformados rápidos y ávidos camareros en la búsqueda del apetito de los comensales, vuelta a Sigüenza para pernoctar, en un trayecto cómodo y nocturno que también tuvo su encanto por las sinuosas y rojizas tierras llenas de encinas y olivos, que en el anochecer proyectaban sus sombras fantasmales al paso de nuestro coche que les enfocaba con su potente haz de luz.

Tras el merecido descanso y conocer la imponente Villa de Sigüenza, Ciudad del Dóncel, que nos sorprendió muy agradablemente, vuelta a los campos para gozar del espectáculo que esta vez nos ofrecieron nuestros queridos y admirados amigos y paisanos los Café Quijano, mundialmente conocidos por su canción La Lola, a cuya fuente de inspiración francamente desconocemos a pesar de haber investigado por los rincones más insospechados de nuestra común ciudad de León.

Con boleros, a cual más ocurrente y actual, nos deleitaron con su ritmo latino y peculiar y su desparpajo característico, encabezado por su vocalista Manuel, quien sin duda nos amenizó una velada que acabó con una sonrisa satisfecha.

 

No podía estar completo el fin de semana, si no hubiera habido un relajante desayuno de domingo en un cafe boutique convenientemente aderezado con motivos violetas, para crear un ambiente adecuado al fin de semana de lujo que nos hizo pasar el evento al que encantadas acudimos, para solazarnos y dar la bienvenida al verano madrileño, tan sofocante, que entre campos de lavanda se nos hizo más llevadero.

Ágata Piernas

Madrid, 23/8/18

SOROLLA Y LA MODA en THYSSEN Y CASA MUSEO.-

La exposición conjunta,en ambas sedes, que está teniendo lugar estos días en Madrid, nos acerca, además de la pintura del maestro SOROLLA que es siempre un privilegio contemplar, también la moda imperante en la España de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

La fama que conocemos hoy de Joaquín Sorolla como retratista, se pone en esta muestra más en evidencia si cabe, al presentarnos muestras de su obra que plasman reyes y reinas, nobles y aristócratas y alta burguesía, junto con gente corriente de la sociedad, que adquieren relevancia al ser plasmada en escenas pictóricas de su vida cotidiana, cual si de una instantánea se tratara, vestidos con las ropas de la época más exclusivas y elegantes, que duplican la información de cada cuadro.

No sólo nos acerca la moda de la época en sus retratos, sino que además nos plasma su interés propio por esta manifestación cultural. Sorolla procede de una familia cuyo padre era comerciante de telas y en sus origenes se encuentra el gérmen de este interés, para pasar despúes, a través de sus viajes a París, a implicarse e implicar a su mujer Clotilde y más tarde a sus dos hijas en el gusto por su lucir modelos exclusivos a medida que se posicionaba más alto en la sociedad debido al reconocimiento progresivo de su obra.

Su esposa y musa Clotilde, es la que concentra la mayor parte de la atención. También su hija Elena. Pero no sólo, también el rey, las reinas, damas de la aristocracia y esposas de burgueses y gente corriente que capta en escenas de la vida cotidiana, que visten prendas y complementos reflejo de su status y posicionamiento social, que atraen poderosamente la atención del pintor, en diversos ambientes: playa, fiestas y eventos, escenas de paseo, cafés y otras escenas de vida social.

Respecto a las prendas con la que los retrata, desatacan exclusivos modelos de diseñadores de la época como el Delfos de Fortuny, pero también trajes negros de ceremonia o de luto, junto con sus complementos como la mantilla española y peinetas, abanicos, guantes largos y sombreros enormes con plumas, preciosos zapatos y broches.

Sin embargo Joaquín Sorolla muestra en la exposición su pledilección por los trajes en los que domina el blanco:trajes de verano, trajes para ir  a la playa, y ropa de fiesta en color claro. Tampoco le son ajenos los trajes de novia de la época, exquisitmente elaborados y lucidos por sus protagonistas con orgullo. Con ello consigue reflejar la luz que tan característica es en sus creaciones.

Marco incomparable y excelente idea, no sólo celebrar la exposición en la magnificencia del Museo Thyssen, sino  también en la Casa-Museo Sorolla, dónde el ambiente está tan logrado que en cualquier momento se espera que puedan aparecer cualquiera de sus hijas e incluso Clotilde, descendiendo por la escalinata para recibir invitados o preparar alguna fiesta de celebración.

Un privilegio haber podido acudir a ambas en directo.

Ágata Piernas

11/3/2018.

 

«EL COLOR DE LA VIDA» de Javier Maritnez Arnedo

Unas veces de manera intensa y profunda, y otras con carácter más sútil y liviano, la vida afectiva relatada en esta novela, hace que, con un mínimo de empatía hacia el personaje, Kirian, unas veces suframos y otras nos alegremos por él.

Personaje sensible, generoso, tímido y buen profesional en su campo, da vida, sin la exclusividad del género, a lo que muchos con cierta edad, hemos vivido a lo largo de nuestras ya mediadas existencias.

Es una reflexión, recreada en novela, sobre cómo el amor, vivido en toda su intensidad, puede encumbrar o derrumbar a un ser humano, sobre cómo sin verdadero amor estamos incompletos, y sobre como con amor, no hay obstáculo insalvable.

Analiza también, en clave creativa, otros aspectos de la vida que muchos, hasta hace bien poco, no se atrevían a mencionar en público dependiendo de en qué círculos se movieran. Aspectos como las casualidades y su interpretación, la reencarnación, el destino, la importancia de los sueños y su proyección de lo que nuestra mente tiene en el inconsciente.

Valora el amor en general en su justa medida, tanto en la pareja, como a los demás, la amistad verdadera y la lealtad. La generosidad y la entrega. Y lo hace con un ritmo trepidante, que hace que la lectura sea apasionante de principio a fin.

Introduce versos intercalados en la prosa, creando un ambiente sereno y emotivo. Maneja los conceptos de vida y muerte con naturalidad, como algo inherente al ser humano, que forma parte de su existencia.

Podemos decir que su autor, ha creado una historia con sabor agridulce, pero con final feliz, que nos alegra los momentos que dedicamos a su lectura, embocándonos a mirar la vida con esperanza, porque el color de la vida es el que ven lo ojos que la miran con amor.

Ágata Piernas

25/2/2018