Fin de año…¡Por fin!

Día de Fin de Año por la mañana. Se impone echar la vista atrás, para ver que ha sido de nosotros en este año 2020. Y da vértigo.

Vértigo porque la vida de muchos ha cambiado de manera irreversible, sin haberlo planeado. Vértigo porque, en vez de colores intensos y brillantes, han predominado los grises, opacos y mates. Y vértigo, porque el miedo al virus, la enfermedad y la muerte, ha convivido con nosotros a cada paso que dábamos, condicionando nuestra existencia y nuestra manera de pensar y comportarnos. Y con secuelas, económicas, psicológicas, y sobre todo personales.

Hojas al viento cuyo destino viene ahora dado por las olas del virus. Y está empezando la tercera. Sin posibilidad de decisión sobre nuestras propias vidas, siguiendo los dictados, que fluctúan, de autoridades cambiantes que nos confunden. Viendo como los oportunistas aprovechan las circunstancias para delinear una realidad a la medida de sus ideologías, donde se impone el decreto, sin que nadie haga nada para cambiarlo. Líderes jóvenes, ambiciosos en lo personal que se olvidan que están al servicio del pueblo, en vez de al revés. Indefensión es la palabra. Indefensión nacional.

Mientras, tirando hacia adelante a pesar de todo, algunos hacen su Agosto. Otros saltándose las restricciones y prohibiciones, salen a la calle en tromba, organizan fiestas multitudinarias o simplemente observan lo que la tele les cuenta en cada noticiario, ilusionándose con la vacuna como único medio para poder vivir con ciertas garantías en un futuro no muy lejano. Y cada uno deseando que llegue su turno, para poder encarar lo que esta por venir desde otra perspectiva más saludable y confiada. Ah, bajo apercibimiento de que no hacerlo, serán incluidos en un registro ad hoc. Algunos, a pesar de todo, aún se resisten, alegando desconfianza y pretendiendo evitar ser conejillos de indias.

Días tediosos, estos navideños. De intentar respetar las tradiciones, pero de resultado descafeinado. Con los mismos platos de cada año, pero con menos comensales. Sin salir de casa para celebrar. Sin vestirse para la ocasión. Como somos. Si podemos celebrar, no valoramos la oportunidad. Si se nos niega, nos aferramos.

Y hoy llegan las uvas. A las 00:00h, desde la Puerta del Sol, como el año que fue, y donde intuyo se nos hará más difícil tragar la uva que representa a cada mes, por lo vivido. ¡Que digo! Las devoraremos con ansia, simbolizando así que lo pasado, pasado está, y encarando el 2021 con la esperanza que nos merecemos.

¡Y a mi que lo que me apetece es quemar algo! En vez de comer uvas, que también, encenderé alguna vela, quemaré incienso o prenderé la chimenea, donde algo que simbolice lo malo del año que dejamos atrás, quedará reducido a cenizas, el ambiente purificado y todo limpio y liviano para recibir un 2021 que nos renueve, por dentro y por fuera. Lo necesitamos. Lo necesito.

Agata Piernas

31/12/2020

España, sin ir más lejos.-

Lo que son las ideologías, que pueden hacer interpretar la realidad de maneras tan diferentes y opuestas como discrepantes sean las ideologías entre sí.

No digamos, cuando se trata de la interpretación de un texto, el constitucional, que ocupa el primer puesto en la pirámide normativa y es la columna vertebral del Ordenamiento Jurídico. Los resultados, Amén de discrepantes y opuestos, pueden llegar a ser catastróficos, si esas interpretaciones llevan aparejadas actuaciones concretas, más allá de la pura dialéctica.

En esas estamos en el país en el que vivo, al que adoro, pero del que hace algún tiempo solo pienso en emigrar. A modo de los aventureros americanos, más del norte que del sur, que se fueron buscar mejor fortuna cuando los zapatos les apretaban por el viejo continente. No lo haré. Ni intención tengo. Pero el juego que me da, me compensa de los sinsabores, sangre en ebullición, y miedo real que el posicionamiento del Gobierno me provoca.

Todo empezó con la pandemia y cómo gestionarla. Como llevar a cabo un confinamiento estricto para evitar la avalancha de muertes que se nos venía encima, por habernos pillado desprevenidos y ser noveles, al igual que el resto de los países desarrollados .

Y ahí, se empezaron apuntar maneras por parte del gobierno en el poder, gobernando por Decreto y adoptando medidas de muy dudosa legalidad, o al menos a mi me lo parecía.

Llegó la segunda ola de la pandemia o el principio de la tercera, según algunos expertos, y se pretendió seguir igual. Ahora en vez de en relación con la pandemia, cuya gestión fue delegada a las Comunidades Autónomas, él gobierno de la nación se dedicó o pretendió hacerlo, que veremos a ver cómo acaba, a poner patas arriba las instituciones. Que si la memoria democrática, que si el indulto para los catalanes secesionistas en prisión, que si el pésame a las familias de algún etarra fallecido, que si la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Y hasta ahí podíamos llegar. A politizar y manejar el órgano de gobierno de los jueces.
El nombrar Fiscal General del Estado, a la ex-ministra de Justicia, ya fue un aviso. En un gobierno que no tiene ni medida ni límites, que según alguna opinión docta, tiene matices de absolutismo democrático, eso sí.
La gente quiere sus instituciones, las de siempre, adaptadas a los tiempos, claro, pero con la seguridad y garantías que vivir en un estado social y democrático de derecho aporta. No se quiere la destrucción e implantación de cero de algo que sólo sus promotores saben que es eso, y que a los demás ciudadanos nos genera inquietud y desasosiego, cuando menos y a estas alturas, ya miedo.

Se está poniendo en juego la monarquia, el prestigio de la institución de tradición democrática elegida por todos los españoles en mayoría al votar la Constitución del 78. Y tantas cosas menos mediáticas…Pero es que además, con este ataque al órgano de gobierno de los jueces, se están poniendo en juego los dineros de Europa. Y eso, unido a lo otro, nos puede llegar a aniquilar como país.

No me apetece nada, que mis fantasías ante el dolor que me genera esta situación nacional, se cumplan sin salir de casa: entrar en un país nuevo que pretende ser construido sobre las ruinas del que ame.

Ana Padierna

15/ 10/2020

Nuestro nogal.-

Imperturbable al paso de los años.

En su rincón del jardín, echando y tirando hojas, al ritmo de las estaciones.

Tal vez, aumentando el volumen del tronco y la copa, muy lentamente. Casi imperceptible.

Viendo pasar generaciones.

Ese es nuestro nogal.

El único frutal que sobrevivió a la gran tala.

Y aún, no me explico por qué. Dada su carencia de frutos a lo largo del tiempo.

O tal vez si…

De mano del abuelo Pedro, vino de retoño al jardín. Un recuerdo de su pueblo, dónde los nogales que dan nueces, abundan. De otra ribera, de otro suelo, de otro sol que hace secano el terreno y el ambiente. Tal vez, recuerdo de sus tiempos tiernos, de infancia, adolescencia y juventud. Años mozos, conquistas y matrimonio. Vuelta a León, dónde criar los hijos y hacer funcionar el negocio. Ganarse la vida. Para dar estudios. Para tener algo ahorrado a la vejez.

Se fue. Y dejó mucho más que eso. Música escuchada en casa a diario con él, en la juventud. Su punto de vista sensato y firme sobre los acontecimientos cotidianos. Su misa diaria. Sus paseos. Sus amigos. Su boina negra. Respeto. Y su nogal, en el rincón del jardín, viendo pasar generaciones. Un nogal sin nueces.

Íbamos ya por la cuarta, y sus biznietos traviesos trepaban por su tronco hasta instalarse en sus primeras y fuertes ramas. Unos con más soltura, otros con ayuda. Unos imitando a otros. Todos, instalados en el recuerdo.

Agata Piernas

1/10/2020

Su pelo.-

Al inicio de su edad madura, todavía se miraba al espejo y se veía atractiva. Más atractiva incluso que a sus dieciocho años. Claro que en aquel momento la idea que tenía de si misma y de sus dones naturales era muy inconsciente y descuidada. Nada que ver con sus cincuenta y pico, donde la vida y su bagaje le habían dado ya muchas más pistas.

Si hubiera que confesar algo, confesaría que, a través de sus ojos, jamás se había visto como una mujer guapa, ni siquiera atractiva sino, más bien, una más del montón. Hoy no le quedaba otro remedio que ante si misma, y basándose en la imagen que le devolvía el espejo, entresacar las cualidades que objetivamente veía y valorarlas, para sí, y para hacerlas valer ante quién fuese.

Y su imagen captaba su atención al ser reflejada por el espejo, más que por sus encantos, ya conocidos, por el nuevo cambio que en su pelo, había empezado a tomar posiciones.

Siempre había tenido un buen pelo, objeto de admiración para algunas, y de comentarios para los ya innumerables peluqueros que aquí o allá, le habían peinado, cortado o teñido.

Las modas habían tenido que ver, pero también ( y sobre todo), la idea de no dañar más su cabello con amoniacos agresivos, secadores y planchas cada semana y también facturas elevadas, que ahora ya había decidido que no deseaba asumir.

Ir a la peluquería no le gustaba, le incomodaba profundamente estar sentada durante un largo rato, esperado que los productos hicieran efecto, y luego que la peluquera o peluquero, hicieran su trabajo. Incluso, aunque a la salida del local se viera más arreglada y guapa, no le compensaba. La sensación de agobio e inquietud, lo superaba.

Y fue aquel verano después del día de su santo-cumpleaños, cuando decidió no ir más a la peluquería a teñirse el pelo. Ya llevaba casi dos meses sin ir, y la verdad es que las raíces hacían acto de presencia, mostrando en su plenitud, y con pocas cortapisas y disimulos, sus cabellos blancos y canosos, que con el peinado adecuado, hacían, por novedosa y atrevida, atractiva su imagen ante el espejo. Esa era su novedad.

Al principio, fueron semanas de intensa vergüenza al mostrarse en público. El uso de pañuelos o cintas de pelo era habitual en ella. Prácticamente eludió el contacto social, por evitar mostrarse en público de aquella manera, que sería interpretada, sin duda, como falta de cuidado personal, por el contraste tan fuerte que suponía su color natural de pelo canoso actual y su pelo moreno, tal como había sido siempre, disimulando la evolución hacia blanco de su pelo a lo largo de los años.

Aguantaba, a pesar de que su carácter presumido, y ello le hacía tambalear los cimientos de su decisión. Ayer, sin ir más lejos, estuvo a punto de comprar tinte para arreglar esas canas. Una respuesta airada de su madre, a su solicitud de ayuda, le hicieron reafirmarse en su decisión. Y no se arrepintió. El resto del día se vió mona ante el espejo, a pesar que su peinado hacía muy evidentes sus raíces de casi tres centimétros.

Ya dudaba, si cortarse el pelo corto, corto, para que ya creciese según su nuevo color, o dejar crecer las raíces hasta poder hacer un corte de pelo algo más elaborado. Lo que le asustaba, el gran contraste que había entre los restos de su antiguo color artificial y el nuevo crecimiento canoso del cabello, y la sensación de falta de cuidado, que no de higiene, de su imagen, ya no sólo en familia, sino también socialmente.

Pero la decisión estaba tomada y había decidido ser consecuente. Le quedaba por delante un otoño-invierno casi de confinamiento, en el campo, donde usar gorros y boinas era, aparte de necesario y común, un buen motivo para ocultar su creciente cabellera blanca, evitando comentarios que no siempre le apetecía responder.

Estaba deseando que la primavera llegase y con ella un corte de pelo donde sanear su melena para así, completar el cambio.

Ágata Piernas

16/09/2020

Y la vida sigue…

Me gusta escribir los domingos por la mañana. Es una costumbre que adquirí hace algunos años, debido a la colaboración como escritora que tenía con una publicación digital diaria. Mi sitio estaba en una columna de opinión, que se publicaba los lunes y ello hacía que los domingos por la mañana, los dedicase a organizar las ideas que a lo largo de la semana había tenido y las plasmase por escrito el domingo en la mañana.

Aunque también escribí, además de en la sección de opinión, en otras secciones, la de opinión era la que mayor trascendencia tenía para el periodíco y para mi. Nunca escribí de política, no me gusta. Pero si sobre pensamientos y reflexiones de varios temas, que me encantaba y que se me permitía, pues no existían directrices en ese sentido, todo hay que decirlo.

El tiempo que duró la colaboración, no lo recuerdo, puede que aproximadamente un año. El caso es que un dia, el coordinador de la sección de opinión, me dijo, a modo de justificación, que el lunes el periódico tenía pocas visitas y que en esa sección no iba a volver a escribir. He de decir que nunca se me dió una justificación convincente, y yo me hice mis propias cábalas. Ello motivó que me sintiera muy dolida, pues además la colaboración era altruista.

Al poco tiempo, la sección se cerró y el coordinador paso a escribir, con su estilo engolado, en otra publicación local que empezaba con fuerza después de una reestructuración.

Tarde tiempo en encajar aquello, pues lo viví como un rechazo sin explicación por parte de esa persona, pero mi hábito por escribir no lo he querido perder nunca. Unas veces sin publicar, y otras publicándolo, bien en mi blog o en otras publicaciones, he seguido con esta actividad que me encanta y me hace sentir bien. También y simultáneamente he acudidido a taller anuales y temáticos con los mejores profesores de escritura en el presente momento en Madrid. No he dejado de leer. Incluso he hecho reseñas de alguna de mis lecturas. Las facilitadas por editoriales de autoedición, me han llenado de satisfacción porque autores noveles publican allí sus escritos, intentando yo al leerles y publicarlo en mi blog, que con ello su obra tuviera mayor trascendencia, participando así y aportando mi granito de arena en esta tarea, de lo cual me siento muy satisfecha.

Incluso y aunque ya no trabajo como abogada, me he atrevido a opinar sobre alguna cuestión legal. LO cual me ha hecho retomar con una materia y actividad que fue mi medio de vida y de satisfacción personal y social durante bastantes años de mi vida.

Ahora escribiré, si. De la misma forma u otra distinta al la que lo hacía en aquella publicación digital, pero con la misma ilusión, que no consiguieron truncar a pesar de la ausencia de explicaciones. Por cierto, he perdido la pista al dichoso coordinador, pero se que otros compañeros de la sección de opinión y escritores profesionales, no dejan de ganar premios a nivel nacional con sus obras. También dejaron de escribir para ellos, pero siguen su camino exitoso, de lo cual profundamente me alegro. Incluso tuve el honor de hacer la reseña de una de esas obras premiadas, que se publicó en varios lugares. Lo cual me encanto.

De aquella época conservo este blog, que ha pasado por diversas vicisitudes y formas, pues ha tenido un dominio distinto en tres ocasiones diferentes. Ahí quedó reflejada parte de mi vida y reflexiones durante aquellos años. Ahora ya y desde algún tiempo, en propiedad, nadie me lo puede arrebatar.

Conservando esa ilusión y mi blog, vamos a hacer buen uso de él.

Con cariño,

Ágata Piernas

Madrid, 21/7/19

LA INUTILIDAD DEL SUFRIMIENTO

Autora: Mª Jesús Álava Reyes

Pág : 339

Editorial: La esfera de los libros, Madrid. (49ª Edición)

Precio: 7,50€

Este libro, que es toda una filosofía de vida y un aprendizaje sereno y sencillo pero sabio, nos viene a decir que si controlamos nuestros pensamientos controlaremos nuestras emociones,y con ello, nuestra calidad de vida y en definitiva nuestra felicidad. Lo contrario, nos aboca al sufrimiento inútil.

Concibe el aprendizaje como el sentido de la vida a este nivel. Y dice en una sabia frase:» Conseguir no sufrir inútilmente es uno de los aprendizajes más importantes en la vida del ser humano; no conseguirlo, es no saber vivir».

Aporta estrategias de control de pensamientos basadas en la autobservación y parada de pensamiento, que complementa con otras técnicas como la respiración y la relajación. Lo cual hace el libro más completo,si cabe, al incidir en el lado práctico de su exposición más teórica.

Este libro que cayó en mis manos por casualidad, se ha convertido en todo un descubrimiento a muchos niveles, ya que la filosofía vital que encierra, coincide en mucho con la propia. Sus enseñanzas, muy útiles y prácticas, estructuran el aprendizaje como eje de todo lo demás. Yo lo calificaría como un libro de fondo de biblioteca, básico y casi, casi, de mesilla de noche para echarle una ojeadita cada noche antes de dormir.

Ágata Piernas

1/4/19

Hacedme comentarios y sugerencias, estaré encantada de atenderlos.

¿POR QUÉ DE ROJO?

SI QUIERES TRIUNFAR, VISTE DE ROJO


Anónimo.

Por más que este relato no sea más que el interés de poner por escrito una opinión personal sobre un color y su significado, seguro que muchos y muchas de vosotras coincidiréis conmigo en que, el color rojo tiene un significado especial.

Tan especial es para mí, que a la primera boda que acudí como invitada, siendo ya mayor de edad, vestí de rojo ( un vestido precioso recuerdo, que aún conservo, con gran valor sentimental para mí, entonces y ahora). Es mi color icónico y fetiche y siempre que quiero conseguir un efecto especial en mi estado de ánimo, de motivación, de vitalidad, de fuerza extra, lo utilizo.
No me es ajeno que, causa un efecto similar al que pretendo en mí, en las personas con las que coincido a lo largo del día. Incluso mayor, ya que reconozco que es un color que me sienta bien y me favorece, por ser morena de tez y de pelo.
Eso retroalimenta mi ego y me provoca una sutil sonrisa, siempre que, vistiendo de rojo, recibo alguna mirada con matiz especial.

En la película «Lo que el viento se llevó», por citar una entre muchas que utilizan el color rojo como argumento, Escarlata O´Hara es casi obligada a vestir de rojo por su marido, para aparecer así en aquella sociedad y aquel entorno, después de uno de los escándalazos más importantes de la película que protagoniza. A ella, estoy convencida, le sirvió para sentirse muy segura en una situación de vulnerabilidad social en la que sea vió inmersa.

Elegante, pero no discreto, es ideal para acudir a eventos, tanto de ocio, como de trabajo. También encaja con un look más casual.

En toda su gama es favorecedor, y se adapta perfectamente a la combinación de ojos, piel y pelo de cada mujer.

Déjame tus comentarios y sugerencias. Estaré encantada de recibirlos y contestarlos.

Ágata Piernas

28/3/2019

VIAJAMOS A GUIPÚZCOA.-DÍA 3.- DÍA LIBRE.-VALLE DE LEIZARÁN.-

VALLE DE LEIZARÁN-RUTA O TÚNEL VERDE.-

En la localidad guipuzcoana de Andoain, se encuentra el parque natural de Leizarán. Comenzando desde la misma localidad, y después de atravesar túneles socavados en la tierra, se desemboca en el parking de Otita, desde donde iniciamos nuestra ruta camino arriba, al igual que otro sinfín de transeúntes y bicis. Una peculiaridad. Aunque mucha de la gente que transitaba por el conocido como «ruta o túnel verde», iba con su perro o perros (recuerdo un grupo de personas con unos cuantos perros de Alaskan Malamute), nuestra característica esencial era que nosotros, un grupo aproximado de quince personas que caminaban juntas (o casi), iban todas con su perro (¡algunos incluso llevaban dos!), lo cual no dejó de llamar la atención a todo aquel con el que nos cruzábamos en nuestro recorrido, dada la mezcolanza de razas, tamaños y caracteres. Sobre todo a los ciclistas, quienes nos sorteaban haciendo malabarismos, para evitar caer en su camino de descenso hacia el punto de origen. No obstante y dado el caríz del grupo, el que iba en cabeza o quién lo avistaba primero, siempre gritaba:¡Bici! Ya fuera en sentido ascendente o descendente, para que cada propietario puediese tomar las medidas oportunas, evitando que su can fuese atropellado y el ciclista resultase con sus huesos en el suelo, y obviar hacer frente a la consiguiente responsabilidad civil derivada de tal imprudencia.

La ruta, llegaba a tener la longitud que quisiéramos darle, pues se extendía desde Andoaín hasta otras localidades menores, algunas de las cuales distaban unos 50Km del punto de partida. Y en consecuencia, cada uno adaptó sus piernas y la resistencia de su perro, a conveniencia. Así, unos hicimos sólo siete kilómetros ida y otros tantos de vuelta, parando en una fuente natural, que se encontraba a esa distancia, a reponer fuerzas y tomar resuello. Otros continuaron un kilometro más arriba para regresar donde estábamos para, a la sombra y frescor de la fuente , tomar el almuerzo que llevábamos preparado. Otros continuaron hasta los diez kilómetros, para regresar al Área de Recreo del Parque a comer, y otros los más preparados, continuaron hasta el objetivo que se marcaron, llegar a la localidad más próxima, regresando los últimos y no agrupándose con el resto más que a última hora, cuando algunos ya se habían ido y otros esperaban relajados a la orilla del río, mientras sus peludos se bañaban, y observaban a lo lejos el puente de piedra con arcos ancestrales.

El grupo se desmembró, sí. Pero nadie desaprovechó nuestra visita a la tierra de Guipúzcoa. La que suscribe, aprovechó para escribir esta serie de crónicas del viaje. Otros, descubrieron una playa a la que se podía ir con chucho. Los rezagados comieron a la hora de la merienda. Y los más hambrientos, después del tentempié del almuerzo, se fueron a cenar, besugo pensaban, al cercano pueblo de Oria. Y digo pensaban, porque los precios astronómicos de un pez de esas características en esta época del años y hecho a la parrilla, escapaba a las pretensiones de los comensales, con lo que cada uno optó por llenar su panza con otras viandas, más asequibles y menos, seguro, jugosas. En otra ocasión será.

El chocolate propio de esa villa, no lo cataron y llegaron tarde a la Casa, debido a que la sobremesa se alargó con anécdotas y comentarios que integraron una amena conversación que hizo que se les fuese el santo al cielo.

Alguno también llegó pronto al pueblo de Alkiza y aprovechó la luz del día para dar largos paseos por el campo con su perrete, que a duras penas aguantó el tirón, pero que durmió plácidamente a espera de la aventura que nos esperaría al día siguiente.

Otros, vimos el atardecer-anochecer, desde el mirador del pueblo, espectáculo increíble para los sentidos, por el contraste de colores y formas que se perfilan con el cambio de luz y los sonidos de la naturaleza que acompañan al ocaso, hasta quedar todo prácticamente sumido en la oscuridad de la noche. De vuelta a la Casa, nos esperaba una cómoda cama con manta y colcha, que nos sirvieron para protegernos del frescor de la noche, en la cual, la lluvia apareció con fuerza, amenazando con perturbar nuestros planes del día siguiente.

No fue así, pero eso os lo contaremos en crónica aparte, en la siguiente entrega.

Con cariño,

Ágata Piernas

27/07/2017

FELICES FIESTAS DESDE CON LA TOGA PUESTA.-

Iniciamos hoy una nueva andadura en conlatogapuesta.es/conlatogapuesta.com haciéndolo coincidir, prácticamente, con el inicio de las Fiestas Navideñas. Ambos eventos son motivo de gozo para nosotros, pues tienen en común salir a la luz y disfrutarlo con los seres cercanos y queridos, que es lo que pretendemos en esta nueva etapa.

Después de la inicial conlatogapuesta.blogspot.es, seguida de conlatogapuesta.wordpress.com, nos hemos inclinado por dar mayor entidad al blog con los dos dominios en propiedad, para adquirir una presencia más preeminente y exclusiva, con una cierta profesionalización de los contenidos.

Mantendremos las materias anteriores, dando especial relevancia en una primera etapa a las reseñas literarias, pero manteniendo el espíritu libre de todo lo que esta pluma sea capaz de escribir. Pretendemos gustar, entretener y hacer reflexionar, para después sacar conclusiones propias, de tal manera que la lectura no caiga en el olvido. Si además de eso, somos también capaces de emocionar, nuestro objetivo estará cumplido.

Esperamos contar con todos vosotros en esta nueva etapa, participando activamente en la andadura de «con la toga puesta» con vuestros comentarios y opiniones.

Un cordial y afectuoso saludo a todos.

¡Os esperamos!

Ágata Piernas

 

DESDE SIEMPRE, PARA SIEMPRE

 

Hubo una vez una leyenda, que nos contaron tal vez nuestras abuelas, que relataba como nuestra Catedral tenía un inquilino misterioso, habitante no deseado, o quizás el guardián de su espíritu y armonía, que día tras día, vigilaba la correcta realización de la obras para la construcción de tan bello templo.

Muchos querían aniquilarle, por horadar la tierra bajo la que se asentaban los cimientos de esta magnífica iglesia-catedral, creyendo que con ello asegurarían la estabilidad de sus cimientos, construídos sobre un asentamiento romano, como la Historia y la excavaciones han venido a demostrar.

Otros al contrario, lo veían como un compañero de fatigas que arrimaba el hombro a la ardua tarea de construir un templo cuya finalización llevaría más de un siglo.

Algunos más, se me ocurre pensar en los religiosos, tal vez lo vieran como una criatura divina que estaba presente por este o aquel motivo, ininteligible en principio para la razón humana.

El caso es que el mencionado espíritu, no era tal, sino una criatura de Dios llamada TOPO, que tenía su campo de movimientos en el subsuelo de nuestro templo insignia, y que en un determinado momento, fue cazado, sin saber bien con qué artimañas, para asegurar el futuro de nuestra joya, la Pulchra Leonina, llamada así por su puro estilo gótico, traído desde Francia por los monjes de la orden de Clunny,  precursores del arte gótico continental y que en su primera época, de ahí la pureza de su estilo, les llevara a promover la construcción de este magnífico crucero.

Y como el topo fue eliminado y, creo que sus restos permanecen incorruptos en el Museo Catedralicio, ha habido que buscar algo para seguir manteniendo la atención sobre nuestro Duomo, si se me permite la expresión que la dota de internacionalidad.

Y no sólo sobre su aspecto exterior, que  una vez controlado el mal de la piedra, parece que nos va a seguir acompañando durante generaciones; tampoco porque sea el templo con una mayor superficie de cristal que de piedra en el espacio que ocupa, debido a las grandiosas vidrieras, que si bien, son más tardías, no dejan de ser otro elemento característico de su estructura y adorno, y que vistas al trasluz resultan espectaculares, sino además y sobre todo, por aportar al sentido del oído un goce que es digno de los más exquisitos tímpanos, y que debido a la novedad mundial que este año tendremos el honor de degustar e inaugurar, nos va a seguir manteniendo en el candelero, durante otros muchos años, pero esta vez con la proyección nacional e internacional que la globalización y las nuevas tecnologías, conseguirán transmitir a quién quiera saber sobre su existencia y desarrollo.

El tema para las siguientes relatos,  de los cuales éste es una mera introducción, será: El nuevo órgano de la Catedral de León y su XXX Festival Internacional a celebrar en León a partir del 21 de Septiembre de 2013, día en que tendrá lugar el concierto inaugural que consistirá en la reproducción en este entorno privilegiado, de una obra española del siglo XVI, de cuya acústica esperamos todos poder deleitarnos.

 

Ágata Piernas

 

En Madrid a 18 de Agosto de 2013